A pocos minutos de nuestro agitado centro urbano hay un espacio público pensado para el descanso. Si bien no ofrece grandes atracciones, se trata de una locación estratégica por su proximidad a varios destinos turísticos, por lo cual allí puedes hacer una breve parada y, de paso, sentir la naturaleza bajo tus pies.

Precisamente el nombre del parque hace referencia al earthing, una práctica muy popular por estos días que consiste en quitarse el calzado para caminar. En los ambientes adecuados esto puede ayudar a mejorar la salud reduciendo los niveles de estrés y generando otros beneficios en el cuerpo.     

Por ello, además de contar con una zona de restaurantes y áreas verdes en las que se pueden hacer picnics, este lugar dispone de varias experiencias diseñadas para sensibilizar a las personas empezando por sus pies, tales como fuentes hídricas, pozos de agua y arenales con piedras rugosas que exfolian la piel.

También la ciencia tiene cabida de la mano del Museo del Agua, sobre el cual escribimos hace poco una reseña. Pero antes de fichar el Parque de los Pies Descalzos como una visita obligada, piénsalo como un instante de pausa para relajarte y luego seguir recorriendo algunos sitios más relevantes que te mencionaré a continuación.    

Ubicación

El Parque de los Pies Descalzos se encuentra en la zona administrativa de la ciudad, adentro del triángulo que se forma entre la Av. San Juan, la Av. del Ferrocarril y la carrera 62 (al lado de la autopista y el río Medellín). 

Este pequeño oásis en medio del Edificio Inteligente de EPM y el centro de convenciones Plaza Mayor limita al oriente con la parte más comercial del centro, al occidente con el barrio Conquistadores, al sur con el sector de Industriales y al norte con barrio Triste. 

De modo que encontrarás cerca varios puntos de interés turístico. Los más llamativos son la Alpujarra, la Antigua Estación del Ferrocarril de Antioquia, el Teatro Metropolitano, Parques del Río y la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. 

Aunque esta construcción religiosa fue declarada monumento nacional en 1998, por su seguridad no recomiendo a los turistas desplazarse hasta allí. La iglesia se puede ver perfectamente desde el Metro o incluso desde el mismo parque.    

¿Cómo llegar? 

Tus opciones para desplazarte hasta allí son el Metro, ya sea por la línea A o en el Metroplús, el sistema de bicicletas públicas Encicla, taxi, apps de movilidad o vehículo particular. 

En el Metro la estación más cercana si tomas la Línea A es Alpujarra. A partir de ahí debes caminar cerca de 3 cuadras (15 min) para llegar al Parque de los Pies Descalzos. El sector de la Alpujarra tiene un aspecto bastante industrial lleno de talleres y comercios. 

Al bajarte del Metro desplázate media manzana en sentido norte hasta que llegues a la Av. San Juan, que es bastante concurrida durante el día. Luego sigue por San Juan hacia el occidente. En el camino descubrirás algunos de los sitios icónicos que te mencioné antes, como la Antigua Estación del Ferrocarril de Antioquia y La Alpujarra.

Finalmente, tras pasar la gran glorieta en el cruce de San Juan con la Av. del Ferrocarril, verás el Parque de los Pies Descalzos, que te recibirá con una gran fuente de agua y uno de sus areneros.  

En Metroplús la estación más cercana es Plaza Mayor, que te deja justo al frente del centro de convenciones con el mismo nombre. Detrás de este se encuentra el Parque de los Pies Descalzos. La zona cuenta con dos estaciones de bicicletas que podrás utilizar registrándote aquí

Por otro lado, si tienes vehículo particular puedes parquear allá mismo, pues el lugar cuenta con celdas de estacionamiento al aire libre que son vigiladas por el personal de seguridad. No sé bien si estas conllevan algún costo, ya que cuando fui el parqueadero me salió gratis.    

Arquitectura 

La construcción fue realizada entre los años 1998 y 2000 a cargo de las arquitectas diseñadoras Ana Elvira Vélez y Giovanna Spera. Su obra tiene algunas similitudes con el Parque de los Deseos, ya que tanto aquel como el de los Pies Descalzos fueron impulsados por EPM, la empresa de servicios públicos que provee de energía, gas y agua a Medellín.

Por ello este elemento, junto con la tierra y el aire, se conjugan de forma armoniosa en el espacio que tiene una clara influencia oriental de la filosofía zen, ya que en sus diferentes zonas se propician el descanso, la autoconciencia y el esparcimiento a través de fuentes, chorros, espejos de agua, areneros y áreas verdes que incluyen un bosque de guaduas.  

En total el parque tiene una extensión de 30.411 m2 más los 5.000 m2 que añade el Museo del Agua, por lo cual su ejecución implicó un cambio radical en el aspecto y las dinámicas que definían el barrio.

Historia

Donde ahora queda el Parque de los Pies Descalzos antes estaba el sector de Alpujarra II, caracterizado por su violencia y creciente deterioro. 

De ahí que varias construcciones creadas para transformar la zona, incluyendo el parque y el Edificio Inteligente de EPM, sean consideradas en conjunto como uno de los proyectos de ingeniería más significativos del país en el siglo XX.  

Desde su inauguración se le ha cambiado varias veces el nombre. Primero se llamó Parque de los Búcaros por un tipo de árbol sembrado en sus jardínes. Luego se cambió por Plazoleta de los Eventos. Y, finalmente, pasó a ser Parque de los Pies Descalzos ya que este nombre captura mejor la esencia del lugar.

Vale aclarar que la decisión no tiene nada que ver con Shakira, a pesar de que “Pies Descalzos” también es el título de uno de los primeros álbumes y de la fundación de la artista barranquillera. He leído comentarios de personas que caen en el malentendido y quedan decepcionadas después de su visita.      

Lo último por anotar es que al principio la obra tenía la intención de servir únicamente como lugar de relajación para los ejecutivos de EPM. Pero al percatarse de que la ciudadanía en general acudía a este espacio, se decidió cambiar el enfoque para ofrecer una experiencia accesible para todo el público

Precio

Al tratarse de un parque público, el ingreso no tiene ningún costo. Aunque la entrada al Museo del Agua sí tiene un precio de $6.000 (1.23 usd). A menos que cumplas con alguna de las condiciones que se explican en su página web.  

Recomiendo mucho esta visita si andas con tiempo de sobra (mínimo 1 hora y media) y además vas con niños, ya que se trata de una experiencia lúdica, educativa y, sobre todo, familiar.  

Horario

El primer día hábil de cada semana se le hace mantenimiento a las diferentes zonas del parque, así que no es muy recomendable ir en esas fechas. 

De resto, el parque no tiene un horario definido, aunque en la página oficial de la Alcaldía dice que abre a las 9 a.m. y cierra a las 10 p.m. En general, encontrarás un ambiente tranquilo y seguro durante todo el día. 

Por lo que respecta a la zona de comidas y el museo, sí hay unos horarios estipulados. Este último tampoco está disponible el primer día hábil de cada semana. Abre desde las 8:30 a.m. hasta las 5:30 p.m. de martes a viernes. Y Sábados, domingos y festivos, de 9:30 a.m. a 5:30 p.m., con cierre de taquilla a las 4:00 p.m.

Recomendaciones

En su mayoría se trata de un sitio descubierto, así que recuerda usar protector solar y gorra. 

Asimismo, en caso de que planees meterte al agua, lleva con qué secarte e incluso ropa de cambio, porque en zonas como la de los chorritos la gente termina empapada. 

Aunque en varios sitios web se diga que el parque cuenta con facilitadores para realizar actividades con el público, no los vi durante mi visita. Sin duda los encontrarás al interior del museo. 

Para terminar, planea una ruta de modo que el parque te sirva como parada de descanso. Por ejemplo, puedes recorrer el centro, hacer una pausa aquí y luego pasar la tarde en Parques del Río, solo a unos minutos de distancia yendo hacia el barrio Conquistadores.