Nací y crecí en un barrio a pocas cuadras del Parque de los Deseos, por lo que recuerdo haber ido a muchos de los eventos relacionados con música, artes, ciencia y otras expresiones culturales que todavía se celebran allí de forma abierta al público.  

Este parque urbano, sede del Planetario Municipal, es un excelente punto de encuentro en el que podrás pasar un rato agradable con tu familia o amigos, incluso cuando no haya actividades previamente programadas. 

Sin embargo, el mayor atractivo del lugar definitivamente es su localización, cercana a los sitios turísticos más llamativos en esa zona de la ciudad. A continuación te cuento cuáles son y varias recomendaciones para que planees tu visita. 

¿Qué hacer? 

En el Parque de los Deseos se llegan a presentar 400 actividades y 40 eventos masivos al año. Así que puedes correr con la suerte de asistir a alguno que sea de tu interés. Pero enterarte de ellos será un reto, pues su página no mantiene la programación actualizada.  

Como te decía antes, aun los días sin programación el sitio posee varias atracciones que dan sentido al nombre del parque, pues representan grandes sueños alcanzados por la humanidad como el alunizaje, la medición del tiempo con relojes solares o el mapeo de los cielos para identificar la ubicación de las estrellas, la forma de las constelaciones y los eclipses. 

Por sí solas, estas no tienen gran relevancia turística. Lo que hace del lugar un destino obligado es el Planetario, donde encontrarás varias exhibiciones lúdicas sobre astronomía y shows especiales realizados en un domo digital inmersivo. 

Para comer, en el parque hay restaurantes que ofrecen menú casero a buen precio. Aunque si deseas más variedad, cruzando la calle hay una zona de comidas en el segundo piso del Centro Comercial Bosque Plaza. 

O puedes tener una experiencia muy especial en el Jardín Botánico, ubicado justo al frente del Parque de los Deseos. Allí las personas van a hacer picnics en medio de un asombroso bosque con especies nativas. También hay opciones a la carta, desde un café hasta el restaurante gourmet In Situ. 

Saliendo del Jardín hay dos parques de diversiones. El más cercano es el Parque Explora, que convierte la ciencia en un entretenimiento para toda la familia. Y a unos 10 minutos de distancia está el Parque Norte, con atracciones más extremas. Puedes desplazarte a cualquiera de estos caminando sin problemas, la zona es segura y está bien vigilada. Pero para el siguiente destino sí te recomiendo coger taxi.    

Terminamos con el Cementerio Museo San Pedro, declarado Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional en 1991. Obviamente se trata de un sitio muy diferente a los anteriores, cuyo encanto está en la enorme cantidad de historias que guardan sus tumbas y mausoleos.  

Como ves, hay un montón de cosas por descubrir en el nororiente de Medellín. Probablemente no pasarás demasiado tiempo en el Parque de los Deseos, pero es el lugar ideal para empezar tu recorrido, tomar un descanso y conocer la cotidianidad de los paisas.    

Historia 

Antes del Parque de los Deseos estaba el Planetario de Medellín, que abrió las puertas de su sede actual en 1984. Otro antecedente destacable es el Parque de los Pies Descalzos, inaugurado en el año 2000 por las Empresas Públicas de Medellín (EPM) como un espacio de integración ciudadana ubicado cerca del centro administrativo de la Alpujarra.

Con esta misma intención, EPM decidió construir años después una plaza alrededor del Planetario para revitalizar la zona norte de Medellín, que en el pasado había sufrido demasiado el flagelo de la violencia. Así fue entregado en 2003 el Parque de los Deseos.       

A esta obra le seguirían la renovación del Jardín Botánico, las construcciones del Parque Explora, Ruta N y varios centros comerciales, entre otras cosas. Gracias a su privilegiada intervención urbanística, el sector se ha convertido en uno de los mayores atractivos de la ciudad. 

Volviendo al Parque de los Deseos, el proyecto trajo consigo algunas sorpresas como La Casa de la Música, lugar que alberga varias salas de ensayo para que en ellas practiquen los intérpretes locales e internacionales. Al principio se pensaba que este bloque iba a ser un parqueadero, pero el arquitecto Felipe Uribe de Bedout decidió llevar su visión más allá de lo que le habían encargado. 

Arquitectura

De hecho, todo el diseño del parque, con su area de 12.000 m2, está concebido para satisfacer de forma integral los deseos de descanso y esparcimiento de la ciudadanía, poniéndola en contacto con el universo exterior. 

Si bien esto último puede sonar extraño, dentro de la plazoleta es común pasar la noche mirando el cielo en busca de estrellas, pues el alumbrado de la manzana fue pensado específicamente para no generar mucha contaminación lumínica. 

Otra curiosidad al respecto es que, por mucho que la estructura parezca futurista con su geometría llena de angulos atrevidos y desniveles, está inspirada en edificaciones realizadas por culturas ancestrales. Prueba de ello es la réplica de un observatorio astronómico muisca ubicada al costado norte del Planetario.

El Parque de los Deseos mezcla elementos de la tradición y la modernidad, creando al interior del perímetro urbano un claro donde, tal y como fue planeado desde el principio, las personas se reúnen a realizar todo tipo de actividades recreativas, artísticas y culturales. 

Lo que seguramente no llegó a sospechar el arquitecto es que su obra se iba a convertir en una plataforma para la protesta social. Es tanta la apropiación de este espacio público, que ha servido en varias ocasiones como punto de encuentro para manifestaciones como las del Paro Nacional en 2019, cuando la comunidad cambió su nombre a “Parque de la Resistencia”. 

Ahora, además de las esculturas vanguardistas y las réplicas indígenas diseminadas por la plaza, su piso también está pintado con grafitis revolucionarios que hacen parte del pintoresco paisaje al igual que sus visitantes.  

Dirección 

El Parque de los Deseos se encuentra en Aranjuez, al nororiente de la ciudad, en el cruce de las calles 71 y 73, con la Av. Carabobo y la Av. del Ferrocarril. Dar una dirección exacta resulta difícil porque el parque ocupa toda una manzana. 

Es más sencillo encuadrarlo por los sitios a su alrededor. Al occidente limita con la Universidad de Antioquia; al norte con la estación Universidad del Metro, el Parque Explora y el Jardín Botánico; al sur con Ruta N y al oriente con el Centro Comercial Bosque Plaza. 

  

¿Cómo llegar? 

Aquí tienes muchas opciones. Elige entre manejar tu vehículo particular, pedir taxi, solicitar un servicio por apps de movilidad (Uber, Didi, Cabify), usar el sistema público de bicicletas Encicla o el Metro

Como siempre, recomiendo este último ya que es rápido, el tíquete de viajero ocasional solo cuesta $3.280 (0.6 usd) y la salida de la estación Universidad, ubicada en la línea A, da directamente al Parque de los Deseos.  

Normalmente nunca aconsejo tomar el bus a los turistas, que pueden confundirse por todas las vueltas que dan los conductores antes de llegar al destino deseado. Pero debo admitir que el Parque de los Deseos está en una zona muy bien conectada, por lo cual habrá varias rutas que te lleven allá. Si quieres medírtele al viaje, mis rutas favoritas son el Circular Coonatra 300 o 301. Eso sí, pídele al conductor que te indique dónde bajar.

La zona es de fácil acceso y, en caso de ir con tu vehículo particular, encontrarás varios parqueaderos. Mi preferido por su proximidad es el del Centro Comercial Bosque Plaza, que cobra $3.700 la hora para carros ($21.000 por el día completo) y $2.000 la hora para motos ($7.600 día completo). 

Seguro tardarás toda una jornada en recorrer las maravillas que ofrece esta parte de la ciudad.