Hoy fui por segunda vez al Museo El Castillo, un raro y extravagante destino que parece despertar mucha curiosidad entre los visitantes de la ciudad. 

Se trata de un palacio convertido en museo que ofrece una mirada íntima a la vida de los Echavarría, una de las familias más ricas y poderosas de Medellín durante el siglo XX. 

¿Te interesan el lujo y las antigüedades? Entonces debes conocer El Castillo. No hay otro lugar en la capital antioqueña que mezcle ambas cosas de una forma tan exótica. Por ello te comparto algunos consejos para que disfrutes del recorrido y actividades como hacer un picnic en sus espléndidos jardines. 

Pero antes una advertencia: si estás buscando una experiencia movida que te permita descubrir la historia de la ciudad, hay otros planes como el Graffitour que seguramente cumplirán mejor tus expectativas. 

Personalmente, El Castillo no es mi museo favorito. He escuchado que a veces la gente sale decepcionada porque esperaba algo distinto. Con este post queremos que conozcas bien su oferta y no te lleves sorpresas indeseadas. 

Dirección 

El museo está ubicado al suroriente de la ciudad, en el sector del Poblado. Exactamente en la calle 9 sur N° 32 – 269, subiendo por la loma de Los Balsos.  

Se trata de una zona mayormente residencial, aunque cerca de allí, sobre la Av. del Poblado, encontrarás otros destinos de interés turístico como el centro comercial Santa Fe (uno de los más grandes de la ciudad) y el Santuario de la Rosa Mística, un espacio religioso de peregrinación muy frecuentado por los locales devotos de la virgen.       

Siguiendo más al sur está Envigado, con atracciones igualmente interesantes como la Casa Museo Otraparte, donde vivió Fernando González, el filósofo y brujo (según le decían sus conocidos). Pero por ahora quedémonos en Medellín.   

¿Cómo llegar al Museo El Castillo? 

Tus opciones para llegar al Museo El Castillo son el sistema Metro, pedir taxi (o aplicaciones de movilidad como Didi, Uber y Cabify) o transportarte en vehículo particular. 

En el Metro debes tomar la línea A hasta la estación Aguacatala. Cuando salgas de los torniquetes voltea a la derecha. ¡Cuidado! Si ves que estás cruzando el río Medellín quiere decir que volteaste a la izquierda y vas en la dirección contraria. 

Bajando las escalas del puente están parqueados los buses blancos del Metro. Suele haber varias rutas que pasan por el museo. Pregúntale directamente al conductor si hace una parada allí. Pero si no hablas español, irás a la fija cogiendo la ruta Poblado 133llA. El precio total del viaje integrado puede ascender a $3.475 (0.70 usd). 

En el regreso lo más probable es que debas pedir un taxi o usar una app de movilidad, ya que la calle frente al museo solo va hacia arriba y tendrías que caminar varias cuadras para retomar Los Balsos de bajada. Ten en cuenta que la carrera hasta sectores como Laureles-Estadio (o cualquier zona más al norte) será superior a $20.000 (4 usd). 

En caso de que manejes tu propio vehículo, el museo tiene un parqueadero que vale $10.000 (2 usd) para los carros y $6.000 (1.20 usd) para las motos. Esto te cubre por todo el tiempo que pases allí.     

Historia del Museo El Castillo 

Si bien comenzamos mencionando a los Echavarría, El Castillo realmente fue obra de José Tobón Uribe, fundador de la farmacia Pasteur, quien estaba tan fascinado por los castillos franceses del Valle del Loira, que mandó a construir una casa de campo con las mismas características.  

La obra terminó en 1931 y meses después Tobón murió de un infarto. Entonces Diego Echavarría Misas lo compró para establecerse allí con su esposa Benedikta Zur Nieden, a quien llamaba Dita de cariño. En honor a ella bautizaron “Ditaires” a un barrio de Itagüí.  

La ascendencia de los Echavarría ya era ilustre por haber creado el Hospital San Vicente de Paúl y la textilera Coltejer, cuyo edificio con forma de aguja capotera fue considerado el más alto del país hasta 1977 y todavía domina el paisaje del centro de la ciudad

Desde el principio los esposos soñaron con volver su vida un museo. Ampliaron y decoraron los espacios del palacio con valiosas obras de arte que adquirieron a través de ventas y subastas en París, Nueva York, Londres y otras ciudades. Todo parecía irles bien. 

Pero este relato esconde una dolorosa tragedia. El matrimonio de los Echavaría tuvo una hija única llamada Isolda, que murió a los 19 a causa del síndrome Guilliam Barré. Tan solo 4 años después, en 1971, Diego Echavarría fue secuestrado y asesinado por las FARC.        

Sin embargo, eso no fue suficiente para acabar con su sueño. Tras volver del exilio, Benedikta Zur Nieden decidió abrir las puertas del Castillo al público y convertirlo en una fundación. Ahora, gracias a múltiples adquisiciones y donaciones, las instalaciones cuentan con la mayor colección de arte decorativo de Medellín.

¿Qué hacer en Museo El Castillo? 

El Castillo se caracteriza principalmente por el museo y por los jardines que lo rodean. 

Estos últimos son tan asombrosos que la gente los reserva para celebrar bodas, realizar fotoestudios e incluso filmar películas. Y tú puedes complementar tu recorrido haciendo un picnic allí; eso sí, recuerda que está prohibida la entrada de mascotas.  

Procura que tu visita sea durante un día despejado, ya que el verdadero encanto del lugar se vive cuando está soleado. Medellín es conocido por su clima cambiante, así que si ves demasiadas nubes cambia de destino. 

Para los fines de semana, mi mayor consejo es que no inviertas toda la mañana o la tarde en El Castillo. En cambio, aprovecha que vas a estar en el Poblado y planea tu día para explorar después otras zonas como Manila, Provenza, El Lleras y Ciudad de Río, donde encontrarás comida deliciosa y más entretenimiento.    

Museo

Dentro del palacio hay 14 salas llenas con toda clase de exéntricas curiosidades. No olvides que Diego Echavarría fue la primera persona de la ciudad en poseer una limusina. 

Tratándose de semejante personaje, te cruzarás con objetos como el libro más pequeño del mundo (una Biblia traducida en 7 idiomas del tamaño de un arete), tapetes persas hechos con pelo de camello y candelabros que en su momento valieron más que todo el terreno del castillo. 

Algunas cosas que debes tener en cuenta son comer e ingresar al baño antes de empezar. Esto no lo dicen los guías, pero el recorrido dura aproximadamente una hora y en el edificio no hay baños para el público. 

También debes saber que la guía solo se da en español, por lo cual es bueno que vayas acompañado de alguien que te traduzca si no hablas el idioma. 

En la recepción venden auto-guías a $10.000 (2 usd). Son pequeños libros en inglés, francés y español que narran el guion del tour, pero la experiencia no es igual si además tienes que preocuparte por leer.

Allí también se encargan de guardar tus pertenencias durante el recorrido; esto es por la seguridad de las piezas. Se supone que tampoco dejan tomar fotos dentro del castillo, pero te recomiendo que siempre lleves contigo tu cámara o celular, porque hay unos puntos específicos donde los guías dan tiempo para sacarte fotos con el paisaje.       

Mi última recomendación es que te la pienses dos veces si vas a ir con alguien muy mayor o que tenga algún tipo de discapacidad en la movilidad. El trayecto tiene escaleras muy empinadas en repetidas ocasiones y no hay rampas para facilitar su desplazamiento. 

Jardines

El Castillo está rodeado por un conjunto de jardines que tienen la misma esencia del edificio, porque están inspirados en estéticas extranjeras (principalmente en los jardines medievales franceses), pero guardan en su interior la maravillosa flora local. 

El jardín principal que se sitúa frente al palacio es el Jardín Francés y se remonta a los tiempos de los Echavarría. Hace poco más de una década se remodelaron también otros espacios como el jardín japonés, el tropical, el de las suculentas y el bosque nativo. 

Por lo que tienes muchos sitios para escoger dónde poner tu mantel y comer algo con tu familia o con esa persona especial.   

Picnic 

En cuanto a los picnic hay 2 opciones. Puedes llevar tú mismo los elementos para armarlo en los jardines del castillo. En esa parte sí permiten ingresar alimentos. 

Pero esta alternativa tiene limitaciones: el grupo con el que vayas no debe superar las 10 personas y no puedes poner decoración especial. 

Si deseas ir con un grupo grande o poner decoración, El Castillo ofrece una serie de planes campestres con picnics muy deliciosos para 2 o 4 personas, cuyos precios oscilan entre $38.000 (7.60 usd) por persona y $190.000 (37.99 usd) para 4 personas. Este servicio se debe reservar con 2 días de anticipación a través de Wpp o en su página oficial

Aunque nuevamente, ya sea que planees tu visita en la mañana o en la tarde, mi consejo es que almuerces en la zona rosa del Poblado, donde habrá restaurantes de igual calidad pero mucho más variados, a precios similares o incluso más económicos que los picnic. 

Precio 

Te recuerdo que el parqueadero durante todo el tiempo que pases allá vale $10.000 (2 usd) para los carros y $6.000 (1.20 usd) para las motos. 

La visita a los jardines y el recorrido guiado al interior del Castillo vale:

  • Adultos: $18.000 (3.60 usd) 
  • Niños (entre los 3 y los 13 años) y estudiantes (presentando el carnet): $12.000 (2.40 usd)

O, en caso de que solo quieras hacer el picnic, tu visita a los jardines, sin acceso al interior del castillo cuesta: 

  • Adultos: $15.000 (3 usd)
  • Niños y estudiantes: $10.000 (2 usd)

Programación

El horario es de lunes a viernes de 9:00am a 5:00pm.

Sábados, domingos y festivos de 10:00am a 4:00pm.

Estos horarios aplican para el ingreso, no quiere decir que el museo cierre a esa hora; solo que no aceptan más gente. 

Para la visita al castillo no se requiere reserva previa, los recorridos guiados son asignados en la taquilla en orden de llegada y según disponibilidad. 

Por esto es recomendable que llegues con tiempo de anticipación, ya que la espera para comenzar el recorrido puede ser de 45-50 minutos los fines de semana si hay mucha asistencia.  

Adicional a esto, en El Castillo ocurren ocasionalmente eventos y exposiciones temporales, por lo que es bueno fijarse antes de ir en sus redes sociales, donde suelen actualizar la programación.