Hoy traigo una parada obligatoria para los amantes del arte y la historia. Se trata del Museo de Antioquia, que ostenta el título de ser el primero fundado en todo el departamento y el segundo a nivel nacional. 

Lleva más de un siglo a cuestas lleno de luchas por hacer que perviva la cultura. Con ello ha logrado preservar una colección gigantesca de piezas en donde se mezclan la tradición y la modernidad. Más importante aún, ha llegado a transformar la sociedad fuera de sus muros. 

Este lugar tiene una gran vocación social, reflejada en iniciativas como Museo 360, con la cual se quiere generar un impacto positivo en las dinámicas y problemáticas del centro de Medellín, enseñando sobre arte a los habitantes menos favorecidos del sector.   

Por esto me da orgullo decir que mi ciudad tiene un verdadero tesoro, al alcance de cualquiera que desee pasar unas cuantas horas entre sus salas llenas de obras asombrosas. Si también eres fan de los museos, aquí te dejo varios tips para que aproveches al máximo tu visita.       

¿Dónde queda el Museo de Antioquia? 

El Museo de Antioquia se encuentra en el centro de Medellín, sector de la Candelaria, en el cruce de la Av. Carabobo con Calibío. La dirección exacta es: carrera 52 No. 52-43.

Queda cerca de la Plaza Botero, el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe, la Iglesia de la Veracruz, el Parque Berrío y la estación de Metro que tiene este mismo nombre.  

¿Cómo llegar al Museo de Antioquia?  

Aquí vas a la fija con el sistema de transporte Metro. Otras opciones son pedir taxi (o aplicaciones de movilidad como Didi, Uber y Cabify) o coger bus. Sin embargo, no recomiendo estas últimas alternativas porque las calles del centro suelen ser muy congestionadas. 

En caso de que tengas vehículo particular y no te importe el tráfico, el museo cuenta con parqueadero en su parte trasera, por la carrera 53. Tiene un costo de $3.500 (0.73 usd) la hora o $15.000 (3.11 usd) por todo el día, y abre de lunes a sábado desde las 6 a.m. hasta las 9 p.m.  

De vuelta al Metro, recuerda que tu tiquete de viajero ocasional cuesta $ 2.930 (0.58 usd). Debes bajarte en la estación de la línea A llamada Parque Berrío, ubicada a unos pocos minutos a pie del museo. Hay 3 salidas posibles de la terminal, pero no te confundas. 

Al salir del tren, dirígete a las escalas en el extremo norte de la estación (a un lado de la plataforma verás el edificio rojo del Centro Comercial Flamingo y al otro lado la fachada ajedrezada del Palacio de la Cultura). Baja y cuando pases los torniquetes toma la salida de la derecha, que te dejará en la carrera Bolívar. 

Justo al frente tendrás el Palacio de la Cultura (una gran edificación de colores gris y negro, como un exótico tablero de ajedrez). Más allá estará la plaza con las esculturas de Fernando Botero (también llamadas “gordas”), que te guiarán hacia la entrada del museo.

En nuestro post acerca de la Plaza Botero puedes leer algunas advertencias sobre la seguridad en la zona. Mi principal consejo es que vayas temprano, ingreses directamente al palacio y luego, de camino al Museo de Antioquia, tomes fotos rápidamente a las estatuas, sin quedarte mucho tiempo deambulando por la plaza.  

Horario 

El Museo de Antioquia está abierto de lunes a sábado, desde las 10 a.m. hasta las 5:30 p.m. Los domingos no reciben visitas, al igual que el Palacio de la Cultura, por lo que este día puedes buscar otros parches como Parques del Río.  

Consulta la página oficial del museo antes de ir para evitar sorpresas por cambios en la programación. Recuerda que este es el mayor atractivo del lugar y te perderás de mucho si lo encuentras cerrado. 

Cada día se ofrece un tour gratuito en español a las 2 p.m. Aprovéchalo, los guías del museo realmente saben de lo que hablan y te pueden dar muchos datos curiosos. Lastimosamente este es el único tour disponible, pero es posible programar con antelación recorridos guiados (te contaré más al respecto en la sección de los precios).  

Costo

En la siguiente tabla encontrarás los precios y descuentos que ofrece el museo. Para acceder a estos últimos debes mostrar en la taquilla tu documento de identificación, pero si no quieres llevar contigo el original por temor a que se pierda, también aceptan fotocopia. 

Puedes programar recorridos guiados en español e inglés siempre y cuando vayas acompañado por un grupo de mínimo 5 personas. Escribe a info@museodeantioquia.co

Nacionales$ 14.000
Extranjeros$ 21.000 (4.36 usd) 
Estudiantes y mayores de 60 años$ 10.500
Grupos de nacionales (mín 5 personas)$ 9.800 cada uno
Grupos de extranjeros (mín 5 personas)$ 14.700 (3.06 usd) cada uno
Personas de estratos 1, 2 y 3 (presentando la cuenta de servicios públicos)
Niños menores de 7 años
Estudiantes del Área Metropolitana (desde las 3 p.m. presentando el carnet)  
Ingreso gratuito

Historia

En 1881 se abrieron las puertas del Museo y Biblioteca de Zea, cuya colección se componía de arte precolombino y colonial, reliquias asociadas a personalidades y eventos de la Independencia y algunos elementos de historia natural donados por sus fundadores. 

El olvido ha sido un enemigo constante de esta entidad, que llegó a cerrar de forma indefinida en los años 20 para ceder su espacio a la construcción del Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe (entonces Palacio de Gobierno). 

En la década de 1950 el museo resurgió, tomando como sede oficial el edificio donde antes funcionaron la primera Fábrica de Aguardiente y, luego, la Casa de la Moneda. Pero la asistencia era baja, las instalaciones no tenían capacidad para exhibir toda la creciente colección de arte y su operación no daba abasto.

La situación parecía a cambiar a partir de los años 70, con el inicio de una relación a largo plazo entre el museo y el artista Fernando Botero, quien donó varias obras de su acervo personal a cambio de que se mejoraran las condiciones de la colección y se adoptara el nombre de “Museo de Antioquia” (desición que causó mucha controversia en su tiempo). 

Aun así, llegados a la década de los 90 la institución afrontaba una quiebra inminente. Por lo que, tanto sus directivas como Botero, decidieron elevar sus apuestas con tal de obtener una nueva sede. Finalmente lograron el apoyo político necesario para trasladar el museo a su locación actual en el antiguo Palacio Municipal. 

Esta edificación, ejecutada por la misma firma de arquitectos que construyó El Castillo de los Echavarría, fue la primera de estilo moderno en la ciudad, por lo cual recibió la condecoración de monumento nacional en 1995. Su restauración, que permitió la creación de más salas de exposiciones, concluyó en 2001 con la inauguración de la Plaza Botero. 

Ese fue el golpe definitivo contra el olvido, pues desde ese día el museo se extiende a las calles de Medellín para interactuar con las personas y hacer parte de sus vidas cotidianas.  

Museo de Antioquia por dentro

El Museo de Antioquia, con su arquitectura inspirada en el Art Deco americano, tiene tres pisos que reciben al visitante en cada nivel con murales de Pedro Nel Gómez y esculturas de Fernando Botero.

En el primer piso está la taquilla. Allí se pueden guardar las pertenencias si es necesario. Pero no dejes tu cámara, porque permiten tomar fotos sin flash en casi todas las salas, excepto en el tercer piso (donde se encuentran la mayoría de obras de Botero). 

Se recomienda empezar el recorrido por el último nivel, que tiene las Salas Permanentes de Fernando Botero y de Arte Internacional. En caso de que no quieras subir y bajar escalas, al fondo del edificio encontrarás un ascensor que facilita mucho la movilidad.   

En el segundo piso están la Sala Permanente Sur, llamada Promesas de la Modernidad, y la Sala Permanente Norte, llamada Historias para Repensar; un encuentro entre el pasado y la contemporaneidad, los artistas antioqueños y los artistas más allá de nuestras fronteras.    

Por último, en el primer piso, el recorrido culmina con la Sala Colonial y Republicana, la Sala de Diálogos Interculturales y el resto de exposiciones temporales. Hay más de 15 salas, así que el paso por todas ellas te puede tomar entre 2 y 3 horas.   

Obras del Museo de Antioquia

La colección permanente tiene más de 5.000 piezas, que incluyen desde elementos del patrimonio arqueológico de Colombia hasta arte contemporáneo, todo ello conservado en las mejores condiciones. 

Aquí podrás apreciar obras en diversos formatos de afamados exponentes como Pablo Picasso, Max Ernst, Alejandro Obregón, Francisco Antonio Cano, Débora Arango y, por supuesto, Fernando Botero, el artista vivo más destacado a nivel mundial.  

Sus donaciones realizadas entre 1974 y 2012 habitan gran parte del museo. En ellas reconocerás un marcado estilo llamado Boterismo, caracterizado por la presencia de figuras exageradamente voluminosas que constituyen un mundo propio, caricaturesco y perturbador. 

Tienda Museo de Antioquia

En el primer piso, a un lado de la entrada, se encuentra la tienda del museo con una oferta bastante variada de artículos de papelería, accesorios, utensilios de cocina, joyería y hasta carteles con reproducciones de las obras dentro del museo. 

Aunque si después del recorrido solo quieres descansar y quizá comer algo, al otro lado de la entrada te espera El laboratorio del café, con baristas que hacen de esta bebida otra obra de arte. 

Cualquiera de los dos es un remate perfecto para esta experiencia que seguramente querrás repetir.