El MAMM (Museo de Arte Moderno de Medellín) es un espacio donde constantemente se cuestionan los límites del arte. Desde que fue fundado en 1978, se ha venido consolidando como una de las instituciones culturales más importantes de Medellín. 

Conocerlo significa adentrarse en la ciudad desde otras perspectivas poco convencionales, porque aquí, en vez de apreciar los vestigios del pasado, el público puede interactuar con obras siempre provocadoras realizadas por artistas de talla nacional e internacional. 

Si quieres vivir una experiencia rompedora, que cambie la forma en que percibes a Medellín y al mundo, prepárate para una visita al epicentro de Ciudad del Río con nuestras siguientes recomendaciones.      

Ubicación 

El MAMM se encuentra dentro de Ciudad del Río, justo antes de llegar a la zona norte del parque lineal, subiendo por la calle 20 frente a la plazoleta del Pórtico y diagonal al Hotel Ibis. 

Para una guía más precisa, puedes localizarlo en la Carrera 44 N° 19A – 100. Lo reconocerás en seguida por su imponente estructura, que parece como una serie de cajas de concreto apiladas y rotadas una sobre otra.   

¿Cómo llegar al MAMM?

Existen las siguientes opciones de transporte: montar en Metro, bus, coger taxi (o aplicaciones de movilidad como Didi, Uber o Cabify), ir en tu vehículo particular o en bicicleta.

El Metro es la vieja confiable porque el tiquete solo cuesta $3.280 (0.6 usd). Puedes tomar el Metroplús (línea de autobuses blancos de tránsito rápido) hasta Industriales. O tienes la línea A, cuya estación más cercana también se llama Industriales. 

Al salir de los torniquetes de la línea A, debes caminar por el puente hacia la derecha hasta llegar al centro comercial Punto Clave. Sabrás que vas en la dirección correcta si ves el enorme edificio de la sede central de Bancolombia. Una vez te encuentres en Punto Clave, el resto es muy sencillo, solo tienes que caminar en línea recta hacia el sur por la Av. Los Industriales.

Detente cuando veas una plazoleta con un gran Pórtico que custodia la antigua fachada de los Talleres Robledo. Ambas estructuras fueron conservadas como recuerdos de la actividad siderúrgica que caracterizaba al barrio. Detrás de ellas está la entrada del MAMM. 

¡Si tienes dudas, pregunta! El camino es bastante seguro y suele haber guardias de seguridad o tenderos en el día que te darán todas las indicaciones que necesites. Pero te desaconsejo hacer el trayecto caminando si es de noche, ya que la Av. Los Industriales es bastante sola a esa hora.

Otros medios de transporte

En cuanto a los buses, puedes coger cualquiera en dirección Sabaneta-Centro que vaya por la Av. Las Vegas, ya que esta se convierte en la “Av. Los Industriales” entre la estación Poblado del Metro y el Puente de Guayaquil. Eso sí, te advierto que montar en bus resultará confuso si no tienes experiencia moviéndote por la ciudad.   

Por otro lado, el transporte público suele presentar mucha congestión en su hora pico (de 4:30 p.m. a 7:00 p.m.). Si prefieres la comodidad, no dudes en llamar un taxi o pedir un carro por las aplicaciones de movilidad. 

Si vas en tu vehículo particular (moto o carro) también puedes llevarlo con total tranquilidad. Ciudad del Río es bastante seguro y encontrarás muchos sitios dónde parquear. 

Finalmente, si lo tuyo es montar bicicleta, hay varias estaciones del sistema de bicicletas públicas Encicla llegando a la plazoleta del Pórtico y adentro de Ciudad del Río. En caso de que quieras llevar tu propia bicicleta, la puedes guardar en el parqueadero del MAMM sin ningún costo. 

Horario

El horario varía según los servicios a los que quieras acceder en el MAMM, por eso estos se encuentran divididos en 3 secciones. Museo, Tienda y Sala de Estudio (un espacio tranquilo donde tienes acceso libre a wifi, computadores y material bibliográfico relacionado con el arte). Sus respectivos horarios son: 

Museo: martes a viernes 11 a.m. – 7 p.m.

Sábado, domingo y festivos 11 a.m. – 6 p.m. 

* Lunes y martes después de festivo el Museo y la Sala de Estudio están cerrados. 

Tienda: lunes 11 a.m. – 5 p.m. 

Martes a viernes 11 a.m. – 7 p.m. 

Sábado, domingo y festivos 11 a.m. – 6 p.m. 

Sala de Estudio / Entrada libre: martes a viernes 11 a.m. – 5 p.m. 

* Permanece cerrada sábado, domingo y festivos.  

Parqueadero del MAMM

Ciudad del Río cuenta con celdas de parqueo al aire libre operadas por funcionarios de la Alcaldía que usan chalecos azules (tarifa plena por hora: Vehículos $4.400. Motos $2.500.). Recuerda llevar efectivo; es la única forma de pagar este servicio.

Con respecto al parqueadero del MAMM, este presenta unos horarios independientes que suelen ser más extensos a los del museo.

Lo anterior es bastante bueno si, además de tu visita a las instalaciones, quieres pasar un rato en Ciudad del Río haciendo alguna de las actividades que describimos en este post de nuestro blog. 

La tarifa es gratuita los primeros 15 minutos. A partir de allí cobran tarifa plena por hora: Vehículos $3.200. Motos $1.900. El servicio para bicicletas es gratuito. Puedes pagar con efectivo, tarjeta (débito o crédito) y transferencia (pero se trata de un parqueadero subterráneo, así que no confíes en la señal de tu celular allá abajo). Los horarios son: 

Lunes a miércoles, domingos y festivos 8 a.m. – 10 p.m. 

Jueves a sábado 8 a.m. – 12 a.m.    

Tarifas del MAMM

El precio para entrar al MAMM también cambia de acuerdo a los servicios. En general, el ingreso cuesta $12.000 y $18.000 (3.75 usd) para los extranjeros no residentes. 

Con ello tienes derecho de acceso a todas las exposiciones. Aunque en las temporadas de montaje que se dan cada 3 o 6 meses, cuando solo es posible acceder a las obras de la colección permanente, el precio de la boletería baja un 50%. 

Si quieres ir al cine, la entrada al Teatro cuesta $10.000 (2 usd) para el público general y $7.000 para adultos mayores de 60 años, niños menores de 12 y estudiantes con carné. Ten en cuenta que, si bien puedes adquirir tus boletas por internet, estos descuentos solo aplican si las compras directamente en la taquilla del museo.   

Allí siempre hay personas muy amables que saben hablar inglés y están dispuestas a atenderte. Además, ofrecen lockers gratuitos a quienes deseen guardar sus pertenencias durante la visita. Te recomiendo comer antes de entrar, ya que no se pueden ingresar bebidas o alimentos y el recorrido dura aproximadamente 2 horas.  

Pero si necesitas llevar contigo tus cosas tampoco hay problema. Solo procura tomar tus fotos sin flash y tener cuidado de no tumbar por accidente alguna pieza del museo con tu mochila (¡ya ha pasado!). Es la misma razón por la que tampoco permiten mascotas adentro. 

Recorridos 

El MAMM tiene una filosofía de recorridos libres, por lo que no es necesario que pagues ninguna guía. Adentro encontrarás mediadores e incluso voluntarios que están capacitados para darte información general del museo, su historia o las obras exhibidas. Y a la entrada de cada sala hay una descripción bilingüe (español – inglés) para orientar tu experiencia. 

No obstante, si vas en grupo y tienen la intención de recibir un acompañamiento más personalizado, puedes llamar con anticipación al museo y arreglarlo; los datos están en su página web. El costo de estos tours puede rondar los $15.000 (3.12 usd) por persona, pero la guía se da en español. Si no hablas el idioma asegúrate de ir con alguien que pueda traducirte la información.     

La programación del MAMM, tanto del Museo como del Teatro, está sujeta a modificaciones por eventos especiales o contingencias. Así que antes de ir asegúrate de revisar https://www.elmamm.org/ para aprovechar al máximo la experiencia. 

Historia del MAMM

Todo empezó en 1978 con la donación de varias obras realizadas por los nueve artistas fundadores: Beatriz González, Hugo Zapata, Álvaro Marín, Javier Restrepo, Juan Camilo Uribe, John Castles, Marta Elena Vélez, Germán Botero y Rodrigo Callejas. 

Al principio la sede del museo era en Carlos E. Restrepo, un barrio donde convivían intelectuales, profesores, estudiantes y gestores culturales. 

Allí ocurrieron muchos eventos importantes; entre ellos coloquios, exposiciones, programas para incentivar a jóvenes artistas e incluso un atentado explosivo contra el museo en 1989

Pero a pesar de esto último, la colección siguió fortaleciéndose de gracias a las significativas donaciones de artistas como Débora Arango, quien entregó en vida 233 de sus pinturas. 

El crecimiento de este acervo fue una de las razones para recibir en 2006 el apoyo de una nueva sede por parte del Gobierno Municipal. Así, el MAMM hizo parte de la renovación urbana que dio origen a Ciudad del Río. 

En 2009 ocurrió el traslado definitivo al edificio de Talleres Robledo, que en el pasado había sido utilizado para la fundición de acero y metal. Esto supuso una mayor dinamización de la colección y la creación de circuitos de exhibición internacionales y estrategias de formación artística para la ciudadanía. 

También incentivó la Noche extendida, un espacio de encuentro los últimos viernes de cada mes, donde el museo permanece abierto hasta las 10 p.m. La entrada es con aporte voluntario y el recorrido se complementa con programación cultural que incluye una función de cine al aire libre en la Plazoleta. 

Casi inmediatamente se acometió un proyecto de expansión financiado por el sector público y entidades privadas. Este culminó en 2015 y permitió la inclusión de nuevas salas de exposiciones, un teatro para 256 personas, varios laboratorios, espacios para café, librería y tiendas, áreas para servicios y programas de educación y cultura.    

Con todo ello, el MAMM recibe cada año más de 100.000 curiosos visitantes como tú.

Arquitectura 

El diseño actual del MAMM, terminado tras su última remodelación en 2015, está inspirado en la misma ciudad de Medellín. 

Es una mezcla de lo antiguo y lo moderno, pues conserva en su primer piso la nave industrial de los Talleres Robledo. Sobre ella enarbola una serie de bloques con superficies de diversos materiales, que recorren las fachadas plegándose en un collage de concreto, vidrio y metal.

La propuesta, con un tamaño de 7.220 m2 , estuvo a cargo de 51-1 Arquitectos (Perú) y Ctrl-G (Colombia). Ellos querían capturar la esencia de las comunas periféricas de Medellín, cuya “arquitectura sin arquitectos se adapta a la topografía escarpada del valle, generando una red de circulaciones, terrazas y miradores enfrentados al paisaje y mezclados con la calle”, según explica Catalina Patiño, de Ctrl-G.

Si deseas aprender más sobre la increíble renovación del MAMM te invito a leer el siguiente link: https://bit.ly/3X36DDC 

Obras 

Algo curioso es que el 100% de las piezas en el MAMM son donaciones. Así fue como empezó el museo en 1978 y, desde entonces, la colección permanente ha crecido hasta guardar los trabajos de 60 artistas entre los que se encuentran Débora Arango y Hernando Tejada.   

Si crees que esto es poco, piensa que son más de 2000 obras; sin contar al resto de artistas dentro de las colecciones temporales que cambian cada 3 o 6 meses. 

Por eso el edificio tiene 5 pisos; aunque el segundo son las oficinas; el tercero es donde quedan el Teatro y los laboratorios; y el quinto es una terraza desde la cuál tendrás una vista genial del parque y la ciudad.   

En el primer piso están la Sala de Estudio y las Salas A, B, C, D y Fundiciones (antigua nave industrial de los Talleres Robledo). Allí es donde usualmente se despliegan las exhibiciones temporales. No te preocupes si está cerrada por algún nuevo montaje. 

La colección permanente siempre va a estar disponible en el cuarto piso, donde sus más de 2000 obras rotan constantemente en 3 salas (E, F, G) que representan diferentes sucesos relevantes en la memoria del museo: 

Sobre el papel

Este momento revisa el origen y aumento de la colección del MAMM desde 1978, con un grupo de obras donadas por los artistas fundadores dos años antes de contar con un espacio físico. 

No objetualismo

Este momento rescata los registros fotográficos y archivos del 1er Coloquio de Arte No Objetual Y Arte Urbano, llevado a cabo en la vieja sede del MAMM en 1981.  

Lo que quedó

Aquí se conmemora el atentado del que fue víctima el MAMM en 1989, cuando una bomba dañó parte de sus instalaciones. 

Los excluidos

Por último, aquí se reúnen obras y artistas que fueron marginados de algunas esferas del arte o que, por el contrario, alcanzaron reconocimiento debido a su tratamiento de temas tabú.  

Cine 

No sería un Museo de Arte Moderno si lo audiovisual no tuviera su tajada. Y, personalmente, una de las cosas que más amo del MAMM es su Teatro. Para mí es el mejor sitio en la ciudad para ver cine alternativo. 

Lastimosamente, allí tampoco se pueden ingresar bebidas ni alimentos. Si presentas la colilla de tu boleta puedes obtener un 10% de descuento en el parqueadero (también aplica con el sticker de ingreso al Museo).  

Su programación va de jueves a domingo y es importante fijarse siempre en la página web oficial para confirmar posibles cambios de agenda. 

Tienda MAMM

Para rematar, puedes pedir en la taquilla un bono de compra de la Tienda MAMM. Está ubicada en el primer piso, entre el parqueadero y la entrada al museo. 

Allí encontrarás accesorios de papelería, escritorio y cocina, joyería, vestuario, marroquinería e incluso colecciones especiales diseñadas por los artistas de la temporada.   

Te adelanto que algunas cosas pueden ser costosas (especialmente la ropa y la joyería). Pero incluso si tienes un presupuesto reducido podrás llevarte a casa algo de la ciudad con el sello de nuestros artistas.