Dentro de los 7 cerros tutelares que tiene Medellín, el Cerro Volador es la reserva ecológica más grande de nuestro perímetro urbano y se ha vuelto icónico por ser uno de los mejores sitios para elevar cometas, especialmente durante la temporada de vientos del mes de agosto. 

Además de su riqueza en términos de biodiversidad, el cerro también posee un gran valor histórico. De hecho, fue declarado patrimonio y bien de interés cultural de carácter nacional después de que un grupo de arqueólogos encontraran allí los restos fúnebres de los antiguos indígenas Aburráes. 

De modo que este destino es ideal para hacer deporte, entrar en contacto con la naturaleza e incluso realizar algunas actividades culturales. Pero tal vez te estés preguntando si es seguro ir, ya que varios comentarios en internet mencionan robos y otros episodios violentos en el lugar.

La verdad es que, en materia de seguridad, el Volador no está tan protegido como, por ejemplo, el Cerro Nutibara. Así que en este post te daré una guía completa, incluyendo algunos tips para que puedas disfrutar con tranquilidad tu visita.

Ubicación

El Cerro El Volador está ubicado en el sector de Robledo, entre la carrera 65, la quebrada de La Iguaná, el barrio San Germán y las calles 73 y 69. 

En realidad no queda muy cerca de otras atracciones turísticas, salvo quizás del Estadio Atanasio Girardot y del Centro Comercial Florida, donde tienes varias alternativas para almorzar después de darla toda en el parque.   

¿Cómo llegar?

Para desplazarte hacia el cerro la opción más confiable es ir en vehículo y, si tienes uno propio, el parque cuenta con parqueadero gratuito a unos pocos metros de la entrada sobre la calle 65, antes de llegar a la Universidad Nacional. 

Incluso algunos ciclistas que acometen la tarea de pedalear hasta la cima llevan sus bicicletas en vehículo y comienzan el ascenso desde allí, ya que la 65, calle que da acceso a la entrada del cerro, mantiene bastante transitada por vehículos y puede ser arriesgado cruzarla en bici. 

​Si vas en Metro, tienes 2 opciones. Por un lado está la estación Hospital de la Línea A, desde allí puedes coger el integrado hasta la glorieta llamada “punto cero” (junto a la Universidad Nacional), aunque debes tener cuidado si te bajas ahí porque la glorieta suele estar muy sola.

El resto de camino hasta la portería principal del cerro demora cerca de 5 minutos. Por otro lado, tienes la estación Suramericana de la Línea B, que te deja justo frente a la calle 65, donde puedes pedir un taxi que te llevará a la entrada del cerro por el precio de una carrera mínima. 

¿Qué Hacer en el Cerro El Volador?

Este destino es ideal para hacer un break del ajetreo urbano y conectarse con la tierra, ya sea para ejercitarse, relajarse o compartir un momento agradable con los seres queridos.

Caminata ecológica

El Cerro el Volador tiene una altura máxima de 1.628 metros sobre el nivel del mar y una extensión de 103,26 hectáreas. Se trata del parque natural más grande en la ciudad, así que subirlo es un poco retador, pero a la vez muy gratificante. 

Sigue siendo un recorrido de dificultad media. En total, ascender puede tomar alrededor de 40 minutos dependiendo de tu propio ritmo. La mitad del camino es una amigable vía pavimentada, por la que los vehículos solo pueden circular hasta el parqueadero. 

Este camino termina en el museo arqueológico (cerrado hasta nuevo aviso) y la zona de tiendas, en la que puedes comprar jugos y snacks saludables como un delicioso salpicón, mezcla de frutas variadas y jugo de naranja con algún refresco dulce, a veces acompañado con un poco de helado.

La vía le da la vuelta al cerro y a lo largo de ella encontrarás diferentes escaleras para alcanzar la cima. Evita a toda costa ingresar en los senderos que se adentran en el cerro como el sendero del indio y el sendero de las aves, pues allí es donde más se presentan los incidentes peligrosos.

Las escaleras son la parte más desafiante. Al terminar de subirlas habrás llegado a la cumbre, que dispone de miradores con panorámicas de la ciudad. Si quieres la mejor vista, continúa hasta el final otros 5 minutos de trayecto y allí se desplegará ante ti toda la imponente zona oriental de Medellín.

Deporte

En el Cerro El Volador son actividades comunes hacer senderismo, trotar y subir en bicicleta. Una advertencia para las personas que disfrutan del ciclismo de montaña es no alejarse de la vía principal, esto debido a motivos de seguridad sobre los cuales profundizaremos al final.

A lo largo del recorrido hay varios puntos de hidratación. Se recomienda que los visitantes lleven su propia hidratación y quizá snacks para la jornada, aunque también se invita a incentivar el comercio local comprando en las tiendas junto al museo.

Picnic

¿Hay algo mejor que comer teniendo al frente una imponente vista? Subiendo las escaleras encontrarás varios sitios muy geniales para extender tu mantel y tomar el refrigerio. Del mismo modo habrá canecas para arrojar cualquier basura que se produzca durante tu visita.

La reserva es pet friendly, así que puedes llevar contigo a tus mascotas, que seguramente gozarán con todo el espacio abierto que ofrece el cerro. Ten presente que muchas personas le quitan la correa a sus mascotas. Si tu peludito no se lleva muy bien con otros animales, toma tus precauciones.

Volar cometas

En Medellín hay muchos sitios donde se puede elevar cometas como Parques del Río, Ciudad del río y el Parque Juanes, pero definitivamente cuando llega la temporada de vientos en agosto, el más icónico de todos es el Cerro El Volador. Incluso hay quienes le atribuyen su nombre a esta actividad.

Precio y Horarios 

La entrada al Cerro El Volador es gratuita y el horario es de 5 a.m. a 5 p.m., aunque se recomienda no extender la visita hasta entrada la tarde. 

Historia del Cerro El Volador

Desde hace 3.000 años lo que hoy conocemos como Medellín fue habitado por los indígenas Aburráes, quienes utilizaron el Cerro El Volador como Necrópolis y sitio de vivienda continua aproximadamente entre el año 1.100 antes de Cristo y el siglo XVI después de la conquista por parte de los españoles.  

Este fue el descubrimiento realizado por un grupo de antropólogos de la Universidad de Antioquia en la década de 1990. Gracias a su riqueza histórica, cultural y natural, el cerro fue declarado patrimonio histórico en 1992 y bien de interés cultural de carácter nacional en 1998.

Sin embargo, la mayoría no sospecharía siquiera que al caminar por allí tendría bajo sus pies tumbas, restos de asentamientos indígenas e incluso oro, según cuenta la leyenda. Esto debido a que el parque no cuenta con señalización ni guías que relaten su pasado ancestral.

Además, las piezas arqueológicas que se encontraban exhibidas para el público tuvieron que ser reubicadas, pues en el cerro no se garantizaban las condiciones idóneas para su cuidado. Por lo menos esos misterios que alberga su interior ayudaron a que el parque se conservara de la expansión urbana para seguir siendo el hogar de especies asombrosas como el bichofué, el pechirrojo y la guacharaca.

Seguridad en el Cerro El Volador

Varios de estos tips ya se mencionan a lo largo del artículo, pero pienso retomarlos aquí y añadir otros más porque esta información te puede resultar bastante útil. 

Para empezar, el Cerro El Volador no cuenta con un despliegue de las autoridades lo suficientemente amplio como para vigilar toda su extensión. 

Es cierto que dentro del parque hay una pequeña estación de policía (también llamada CAI) y además de los guardias de seguridad que vigilan la zona, hay patrulleros haciendo rondas constantemente.

Sin embargo, lo anterior no ha evitado que en este espacio ocurran robos y otro tipo de agresiones graves de las cuales no se habla en las guías oficiales.

Por ello es muy importante que sigas los siguientes consejos y así solo tengas que pensar en disfrutar tu recorrido hasta la cima: 

  • Visita el parque temprano, desde las 9 a.m. hasta las 2 p.m., y trata de ir los días más concurridos como los fines de semana cuando haga buen clima. 
  • Trata de ir acompañado en la medida de lo posible, ten cuidado con tus pertenencias y lleva solo lo esencial. 
  • No te adentres en los senderos del Cerro ni te alejes de la vía principal. Hacerlo sería darle papaya a los ladrones, como dicen coloquialmente en la ciudad.   

Recomendaciones

Ahora, para terminar, te dejo algunas consideraciones para cuidar de ti y del medioambiente que te abre sus puertas: 

  • Lleva buena hidratación. 
  • Usa protector solar y gorra, la exposición al sol es muy elevada en este lugar.  
  • No dejes huella de basuras, el cerro es un espacio de todos.